Soy médico Cirujano y Partero con especialidad en Psiquiatra General egresada de la Universidad Autónoma de Nuevo León, miembro del Consejo Mexicano de Psiquiatría desde abril del 2016. He realizado trabajos de investigación sobre la relación de la depresión con la calidad en la dieta y ciertos estilos cognitivos. Tengo formación como psicoterapeuta lo cual complementa mi formación como médico psiquiatra.
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Los trastornos mentales representan aproximadamente el 12% del total de la carga global de las enfermedades.
En todo el mundo, 121 millones de personas padecen depresión, 70 millones padecen problemas relacionados con el alcohol, 24 millones padecen esquizofrenia y 37 millones demencia.
Al menos el 10% de los adultos experimentan algún trastorno mental y el 25% de ellos desarrollará algún problema relacionado durante su vida. Una de las primeras causas de muerte en personas de entre 15 y 35 años de edad es el suicidio, así que el impacto de los trastornos mentales es mayor en adultos jóvenes, el sector más productivo de la población.
En México, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica, el 28.6% de la población ha presentado algún trastorno psiquiátrico alguna vez en la vida, pero sólo uno de cada cinco de los que lo padecen recibe tratamiento. Este fenómeno puede atribuirse, por una parte, al estigma y, por otra, a otros problemas de desequilibrios estructurales que dificultan el acceso a la atención.
Tienen un enfoque integral basados en una evaluación inicial donde se define el problema a tratar, ofreciendo diferentes tipos de tratamiento según la necesidad de la persona.
+ Personas que no han tenido contacto con profesionales de la salud mental y que ya sea por sugerencia de algún profesional de la salud o por decisión propia desean una evaluación psiquiátrica.
+ Personas con tratamientos psiquiátricos o psicológicos previos que los hayan suspendido y desean reanudarlo.
+ Personas que desean una segunda opinión acerca de su padecimiento.
La salud mental se define como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.
Todas las personas experimentamos periodos de estrés, tristeza, aflicciones y conflictos, pero cuando estos sentimientos se salen de control es difícil reconocer si es momento de buscar ayuda profesional para nuestros problemas. Porque además de sufrir innecesariamente, las personas pueden empeorar su problema al evitar buscar ayuda profesional.
“Entre más rápido se solicite ayuda, más fácil será superado el problema” citando al psicólogo Daniel J. Reidenberg.
Muchos profesionales de la salud mental atribuyen los bajos índices de personas en tratamiento al estigma y mitos que hay en torno a visitar un terapeuta. Algunos de estos mitos es la creencia de que sólo la gente “loca” necesita terapia o bien que el aceptar ayuda es un signo de debilidad, o que la terapia consume mucho tiempo y no es rentable.
Estas son algunas situaciones que te pueden orientar para saber si necesitas algún tipo de terapia.
Al igual que como otros órganos del cuerpo enferman (corazón, pulmones, hígado...), la mente no es la excepción y de ahí que se reconozcan los llamados trastornos mentales.
Las enfermedades mentales afectan el pensamiento, los sentimientos o el estado de ánimo de una persona, así como su capacidad para relacionarse con los demás y funcionar diariamente.
Cada persona tendrá diferentes experiencias, incluso aquellas con el mismo diagnóstico. Además de la persona que padece directamente la enfermedad mental, la familia, los amigos y las comunidades también se ven afectados.